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Use and lose your gays, con Cristina Domenech

Esta semana he llamado a una artista invitada para que traiga algo de sabiduría a este blog. Cristina Domenech, que sabe tela de literatura y de representación de señoras queers, tiene cosas que decir acerca de una de las convenciones más dañinas de la ficción actual: Bury your gays. O como dice ella, Use and lose your gays: mete mujeres LGBT para subir audiencia y cárgatelas para aumentar el drama cuando molesten.

Me gustaría que este artículo fuera tanto un ensayo sobre esta problemática como una guía de cómo matar bien a tus lesbianas. Yo soy la primera que se mancha las manos con la sangre ficticia de lesbianas y bisexuales, pero porque son un componente tan vital de mis historias que me resulta prácticamente imposible cargarme a un personaje que no sea LGBT. Porque no, las mujeres queers no son ni deberían ser caballito blanco, pero al igual que se debería evitar el tokenismo en tus representaciones LGBT, se merecen un arco dramático independiente de la audiencia (o los lectores) de la historia.

Sin mas dilación, os dejo con las sabias palabras de Cristina. A continuación encontraréis spoilers de The 100, Jane the Virgin y Person of Interest.

Use and lose your gays, por Cristina Domenech

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Si en vuestras redes sociales como en las mías sólo una de cada diez mujeres es heterosexual, seguro que no tengo que explicaros en qué consiste el tropo Bury Your Gays, porque sólo en 2016 hemos tenido dos o tres disgustos al mes por su culpa. Hablando sólo de mujeres queer en series de televisión, sólo en lo que va de año ya han muerto más de quince. Y teniendo en cuenta que no había tantas para empezar, casi significa que ahora hay más muertas que vivas.

Históricamente, Bury Your Gays se remonta varios siglos atrás en la literatura. Al principio estaba ligado a otros estereotipos, como el del homosexual depravado o la lesbiana depredadora. Matar al personaje queer al final de la historia era casi una moraleja. Más adelante, a mediados del siglo XX, las historias sobre mujeres queer seguían aniquilando a sus protagonistas al final, pero era por requisitos editoriales. A estas alturas (hablamos de los años cuarenta o cincuenta) muchas mujeres queer escribían sus propias historias, pero las editoriales no aceptaban finales lésbicos felices porque no eran ‘apropiados’, así que si querías publicar tenías que ceñirte al final trágico de turno. Es el caso de esos pulp lésbicos con portadas ridículas que hoy en día nos hacen tanta gracia y que se vendían como porno escandaloso, pero que en muchos casos eran novelas de bastante calidad. De hecho uno de ellos fue Carol, que a todos os sonará porque hace poco la adaptaron al cine y ganó cero Oscars de seis (ahem, esto para otro post sobre estereotipos queer y lo que pasa cuando no se cumplen las expectativas, aunque sea para mejor).

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Joe McGovern @jmcgvrn #RooneyMara in Q&A w/ me for #SAG: “If the gun in the film had gone off, we would’ve been nominated for Best Picture, maybe.” @CarolMovie “Si la pistola se hubiera disparado, estaríamos nominados a la Mejor Película, quizás”

Ahora tenemos un Bury Your Gays muy distinto, como podéis imaginar. De hecho los avispados del palco ya os estaréis preguntando, si ahora no es problema darle a una mujer queer su final feliz, ¿por qué en el año 2016 muchas series populares con personajes queer los han ejecutado sin orden ni concierto, y en la mayoría de los casos, sin demasiado acierto? ¿Por qué sigue funcionando el tropo, si ya no tiene sentido cultural?

La respuesta es muy sencilla. Hoy en día no se trata de que una lesbiana o una bisexual sea un problema en tu serie. Ya no tienes que arriesgarte y escribir un final que odias para conseguirle a un personaje en el que crees, y al que has mimado durante toda una obra, un poquito de visibilidad. Ahora se trata de que una mujer queer es un accesorio de valor en tu serie, así que es rentable agenciarse una o dos; pero a la vez, la mayoría de los creadores las incluyen sólo porque son rentables de cara al público, no porque les interesan como personajes. Así que al final la tienes ahí para canibalizarla para lo que haga falta, un poco como los periódicos viejos, que igual los leo si me aburro, que lo uso para nivelar la pata coja de la mesa, que arranco una hoja para envolver los adornos de Navidad hasta el año que viene.

Adquirir una mujer queer para tu serie y darle publicidad para luego hacerla desaparecer es todo ventajas. Tu primera ventaja es que ahora tienes un personaje (secundario, por supuesto) que es lesbiana (o a veces bisexual) para que a nadie se le olvide que tu serie es muy moderna. No vamos a mentir: normalmente es lesbiana, que es el equivalente de hoy en día al secundario gay de los noventa. Las bisexuales todavía se les resisten un poco a los guionistas. Y no paro de oír que las bisexuales están confusas, pero no hay nadie más confuso que un guionista cuando se le pide que escriba a un personaje bisexual. Tu segunda ventaja es que en cuanto desencadenes a tu personaje y las mujeres del mundo LGBTQ sepan que existe, por muy mala que sea tu serie, la audiencia va a subir. No podemos resistirlo. Recordad que no hay tanto donde elegir; si hay un personaje nuevo en la parrilla vale la pena darle una oportunidad. Tu tercera ventaja es que si sólo has introducido a tu personaje queer para disfrutar de las dos primeras ventajas (que suele ser el caso), tu personaje no te importa en absoluto, así que ahora tienes Un (1) Giro de Trama Gratis, o lo que os decía antes del periódico.

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¿Necesitas un momento dramático para tu final de temporada? Que tu mujer queer muera de una forma especialmente misteriosa y desagradable. ¿Necesitas que ese asesino tan traviesillo se acerque de más al héroe para darle emoción? Que se acerque y le dispare, allí estará tu mujer queer para parar la bala en el último momento. ¿Qué ya no sabes qué hacer con el personaje y está consumiendo tiempo y recursos que no quieres gastarte más en parecer moderno? Pues mátala, o échala en un autobús y que se mude a París o algo, y no vuelva a salir.

Todo son ventajas, amigos.

Podéis pensar que exagero, pero solo tenéis que fijaros en lo que ha pasado hace no mucho con la serie The 100 y el personaje de Lexa, y que tanta polémica ha levantado por lo mal que los responsables de la serie han lidiado con las consecuencias.

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De que la sexualidad del personaje de Lexa era una campañana publicitaria de principio a fin no me cabe la menor duda. A pesar de haber tenido un papel relativamente importante como líder de una de las fuerzas principales de la serie y de haber participado en mucha acción (aunque para ser justos, todo el mundo se ha visto envuelto en muchos líos en esta serie), tristemente el personaje nunca fue más allá de su conflicto entre su liderazgo y sus sentimientos por Clarke (por mucho que los fans se empeñaran en buscarle capas y capas y capas de repercusiones que sencillamente no estaban allí). Por eso fue tan fácil matar al personaje de una forma tan impersonal y tan absurda: una líder militar que muere porque entra en una habitación (sin oír que dentro hay un tiroteo) y le da una bala, justo en un sitio tan malo que aunque hay allí con ella gente que inmediatamente la atiende y tienen conocimientos médicos, es imposible salvarla. Insultante como mínimo para los fans del personaje, y no puedo evitar pensar que también para los de la serie.

Para los creadores de The 100, Lexa ya había cumplido su función, que era simplemente atraer al público LGBTQ. Lo cual resulta irónico, porque The 100 ya tiene algo que muy pocas series tienen, que es una protagonista bisexual, pero evidentemente cuanta más publicidad y más medallas te cuelgues ante tu “público rosa” mejor. Doblemente insultante porque el creador de la serie, Jason Rothenberg, llegó a dar a entender que Lexa no moriría, justo antes de que… bueno, de que Lexa muriese. Los fans han hecho ruido, han protestado, han lanzado campañas de visibilidad en diversos medios quejándose del uso de Bury Your Gays y la falta de respeto que supone para el público LGBT y han intentado boicotear la serie con una rabia que no voy a decir que no había visto hasta ahora, pero desde luego nunca tan bien coordinada. La campaña LGBTViewers Deserve Better ha crecido deprisa y sigue extendiéndose, y ya cuenta incluso con vallas publicitarias que muestran las estadísticas de este trope tan desafortunado. En medio de todo este pandemónium, Jason Rothenberg se ha disculpado por la muerte de Lexa (aunque también ha dicho en otra ocasión que no se disculpa…) y ha dicho que siente haber molestado a los fans de ese modo (aunque también ha ido convenciones en las que ha prohibido que los fans hagan preguntas sobre Lexa…)

Vamos, que Jason Rothenberg está confirmando que sabe de tratar con el público lo mismo que de incluir personajes LGBTQ en su serie.

Con este panorama, no os extrañará que cada vez que muera una mujer queer en la televisión la comunidad LGBTQ se eche las manos a la cabeza y lo único que quiera es sangre. En algunos casos (muy, muy, muy pocos casos…) pagan justos por pecadores. He visto muchas listas de series que han matado a sus mujeres queer este año y la mayoría siguen incluyendo a Rose Solano de Jane the Virgin, que sólo fingió su muerte para regresar a la serie unos capítulos más tarde (Nota de Rocío: Jane the Virgin es una telenovela tomada en serio, por esto estos giros de guion estúpidos xDDD). Pero Bury Your Gays nos ha cansado tanto, y nos ha acostumbrado tanto a la falta de respeto de los guionistas y los creadores, que mucha gente sumó Jane the Virgin a la lista de las decepciones y dejó de ver la serie sin más.

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Algo parecido pero aún más controvertido ha sucedido con la muerte de Root en Person of Interest. La muerte de Root para muchos ha sido una traición suprema, precisamente porque el nuevo Bury Your Gays (el Use and Lose Your Gays) está basado principalmente en la falta de respeto y la pereza, y nadie esperaba poder acusar a Person of Interest de ninguna de esas dos cosas. Y la cosa es que no podemos. La muerte de Root, aunque sea una mujer queer y haya muerto en su serie, no se puede considerar gratuita, fácil o innecesaria. No es estereotípica, ni insustancial, por mucho que nos hayamos acostumbrado a ponernos en pie de guerra cada vez que sucede. Todavía existe una distinción que podemos (y debemos) hacer cuando una mujer queer muere en una serie. A veces las muertes están justificadas y engrandecen en vez de empobrecer al personaje.

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El personaje de Root ha estado presente desde la primera temporada y ha muerto tres capítulos antes de que acabe la serie. Ha tenido un crecimiento emocional y un desarrollo creíble, satisfactorio y completo, sin perder nunca de vista su personalidad problemática. Su orientación sexual ha enriquecido al grupo y ha ayudado a otros (Sameen Shaw, con la que ha establecido una conexión emocional muy fuerte) a desarrollarse como personajes también, pero la trama de Root nunca ha sido exclusivamente su homosexualidad. De hecho, en la serie jamás se dice que Root sea lesbiana, ni que Shaw sea bisexual, aunque queda claramente representado. Nunca se hace un chiste al respecto, ni se sufre por ello, ni se convierte en un problema. Es sólo una faceta más de sus personajes, que al igual que otras facetas, las completan, pero no las definen. De hecho, Person of Interest empezó a tener más audiencia LGBTQ casi en la cuarta temporada, porque la serie jamás ha publicitado a sus dos mujeres queer como tal.

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El arco de Root como personaje se ha completado perfectamente. Ver Person of Interest desde el principio sabiendo lo que pasa en la última temporada (y digo esto cuando quedan dos episodios por emitirse) significa ver muchas pequeñas pistas y detalles que indican que los guionistas sabían perfectamente en qué dirección iban con la serie y con Root. El sacrificio que hace el personaje es parte de su crecimiento, y aquello en lo que se convierte simbólicamente es su mayor aspiración durante la serie entera. La muerte de Root es tristemente satisfactoria a nivel de trama. Me gustaría quejarme, pero no puedo. A lo mejor puedo cuando acabe la serie dentro de dos semanas, pero ahora mismo mentiría si dijera que el final de Root no tiene sentido para mí. Aunque siempre es triste perder un personaje tan interesante y bien desarrollado, una cosa es lamentarse, y otra es ser injustos. Person of Interest no ha usado a sus mujeres queer en ningún momento. Han sido respetuosos hasta el final.

Una buena escena de muerte da tristeza y emoción. Una escena de muerte mal hecha y sin sentido, da rabia. Nos han dado tanto de lo segundo que ya no sabemos disfrutar lo primero. Y eso sí que es triste.


Cristina Domenech se pasó diez años estudiando teoría, literatura e historia LGBTQ femenina para darle a todo el mundo un disgusto a última hora y ponerse a escribir una tesis sobre teoría literaria contemporánea. Ahora puede hacer lo primero estrictamente por placer, que es mucho más divertido. Aunque últimamente hace poco más que leer y trabajar en su tesis, en sus ratos libres se da al rol, los videojuegos y los experimentos culinarios que rara vez acaban en tragedia. Participa en un blog sobre novelas históricas y neohistóricas llamado Otra taza de té. La puedes encontrar en: domenech.and.ink@gmail.com y en Twitter como @firecrackerx.

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4 comments

  1. Una entrada maravillosa, como ya viene siendo habitual. Parece que me leas la mente, porque pensaba hablar de este tema en mi blog (con suerte) la semana que viene. Así que lo espaciaré un poco.

    La forma en que se quitaron a Lexa de encima fue patética y una enorme falta de respeto para con el personaje y para todo aquel que esperaba algo más. Era obvio que tarde o temprano se la quitarían de en medio, pues la actriz está en ‘Fear the walking dead’, pero no sé, mátala de otra forma, no sé, ¿en un duelo quizá? Al menos quisieron resarcirse al final de la temporada, malamente, todo sea dicho.

    Por todo esto, ver lo que han hecho en la serie Sense8 donde tienes dos parejas homosexuales (dos hombres por un lado y una mujer y una mujer transgénero) y ninguno de los cuatro muere, sino que sobreviven para la T2, es algo maravilloso. Ellos no se definen por su sexualidad, pero esta les afecta al vivir en un mundo donde un actor gay no tiene el mismo caché que un actor homosexual (es el problema de uno de ellos) o al nacer hombre, pero sentirte mujer y que tu familia no lo entienda e incluso lo niegue. Creo que han hecho un gran trabajo ahí, porque aunque la sexualidad les afecta en términos de llevar una vida normal, esto no impide que su arco argumental verse de algo muy distinto. Me dolía el cuello de asentir.

    Un saludo.

  2. Carmen says:

    Me ha gustado mucho el artículo y me ha hecho reflexionar.
    Mintras el sin sentido de la muerte de Lexa es evidente, tengo que admitir que pertenezco al grupo de personas que no ha visto la muerte de Root de una forma objetiva.
    Tu punto de vista me ha hecho abrir los ojos, asi que gracias por no dejarme terminar de ver esta gran serie con mal sabor de boca!

  3. Ana Katzen says:

    Las muertes innecesarias se han llevado a un montón de personajes, en su mayoría mujeres y niños. Por desgracia, afecta desproporcionadamente a los homosexuales porque ahora los creadores se dan cuenta de que pueden usar un personaje gay para atraer a la audiencia. Se enfocan en crear un producto en lugar de una persona, y cuando no hallan qué hacer con él, lo desechan como tal.

    • Rocío says:

      Mis amigos y yo tenemos una regla-broma sobre el uso de los personajes LGBT en las series, que viene a ser “si han metido a la lesbiana, es que falla la audiencia”. Esto empezó a pasar hace diez años, aunque con el tiempo estos personajes han comenzado a aparecer orgánicamente, pero es un tema bastante feo.

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